sábado, 10 de diciembre de 2011

Tablas.

Ese pequeño mundo montado en el medio de la nada
De la nada que es el otro mundo, el real
Ese retazo de fantasía coloreada que desprendes enmascarada
Tapada poro a poro con otra cara, con la circunstancia que te toca reproducir
Se bifurca y se abre paso entre las miradas, entre las tantas miradas
Que atentas se cuelgan de tu carne maquillada como un cuadro
Y se estremecen sobre sus sillas recicladas, butacas de la clase baja
Y sin saberlo forman el negativo absoluto, la credulidad violenta
Al cuento que se les monta sobre tablas, y las luces y un telón
Y la noche se traduce en los cuerpos que se recortan con el brillo
Ahogado por el calor, brillo ahogado por los gritos y los nervios
 Y de repente estabas actuando, sobre tus tablas de madera
Y yo te estaba viendo desde mi silla reciclada, mi butaca de la clase baja.