lunes, 4 de marzo de 2013

Cantar (a una memoria que late y late)


Las escalas de tu sangre 
esa siembra
cantaron a los puentes 
cantaron a la mañana y a las mujeres 
a los días.
No se plantaron árboles
no se incendiaron palabras.
Sólo fue tu voz
única caricia
y cimiento
de ese otro camino posible.
Y tan ensoñado tu tacto
y tan inmenso tu nombre
que tu silencio nos arde hasta en los labios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario